El error de siempre: pintar sin saber de dónde viene
El moho necesita tres cosas: humedad, poca ventilación y una superficie donde agarrar. Si pintas encima sin quitar la humedad, la pintura solo lo tapa. A los pocos meses, la mancha asoma de nuevo, a menudo más oscura.
En la costa, además, el ambiente ayuda al moho: con una humedad ambiental alta casi todo el año, cualquier esquina fría o mal ventilada es candidata.
Cómo distinguir de dónde viene la humedad
- Condensación: manchas negras o grisáceas en esquinas, techos del baño, detrás de armarios y en paredes que dan al exterior. Aparecen más en invierno y empeoran tras ducharte o cocinar. Es el caso más habitual.
- Filtración: manchas con un borde amarillento o marrón, que crecen después de llover, normalmente bajo una terraza, una cubierta o una fachada con grietas.
- Capilaridad: la humedad sube desde el suelo, deja una línea de salitre (polvo blanco) y afecta a la parte baja de la pared, sobre todo en plantas bajas.
- Fuga de tubería: la mancha crece sin relación con el clima, y la pared está fría y húmeda al tacto.
Cómo eliminar el moho con seguridad
- Protégete: guantes, mascarilla y ventanas abiertas.
- Limpia con un producto antimoho específico, o con lejía diluida en agua. Nunca mezcles lejía con amoniaco, vinagre u otros limpiadores: genera gases tóxicos.
- Deja actuar el producto y retira la mancha con una esponja. No frotes en seco: dispersas esporas.
- Deja secar la pared por completo. Es el paso que casi todo el mundo se salta.
- Retira la pintura suelta o abombada y repara la pared con masilla.
- Aplica un fijador o imprimación y, por último, pintura antimoho.
Qué hace (y qué no hace) la pintura antimoho
La pintura antimoho lleva un aditivo fungicida que dificulta que el moho crezca sobre la superficie. Es una buena última barrera en baños, cocinas y paredes frías. Pero es una barrera, no una solución: no arregla una gotera, no sube la temperatura de una pared fría y no sustituye a ventilar.
Si hay humedad activa (filtración, fuga, capilaridad), el problema es de albañilería o impermeabilización y se resuelve antes de pintar. Lo honesto es presupuestarlo aparte y no prometer que la pintura lo arregla.
Cómo evitar que vuelva a salir
- Ventila a diario: diez minutos con ventanas enfrentadas renuevan el aire mejor que una hora con una ventana entreabierta.
- Usa el extractor del baño y de la cocina siempre que haya vapor, y déjalo un rato después.
- Seca la ropa fuera de casa, o en una habitación ventilada con la puerta cerrada.
- Separa los muebles de las paredes que dan al exterior unos centímetros para que circule el aire.
- Controla la humedad con un higrómetro: lo ideal está entre el 40 y el 60 %. Por encima del 70 % sostenido, el moho tiene campo libre. En viviendas con humedad crónica, un deshumidificador ayuda.
- Arregla cualquier gotera o fuga cuanto antes: no se curan solas.
Cuándo llamar a un profesional
Si la mancha supera aproximadamente un metro cuadrado, si vuelve tras limpiarla, si huele a humedad o si hay síntomas respiratorios en casa, no la trates como una simple mancha. El moho en grandes superficies o en personas sensibles (niños, alérgicos, asmáticos) conviene tratarlo de raíz.
En la visita vemos de dónde viene, te decimos qué parte es pintura y qué parte es obra, y te damos el presupuesto de cada una por separado.
¿Quieres que lo veamos en tu vivienda? Pintura de interiores en Alicante. La visita y el presupuesto son gratis.
